
Conocí
avanzada la segunda mitad del siglo pasado, un personaje muy característico,
prototipo de las peculiaridades de los “señorones” de la sociedad ovetense de
aquel tiempo. Muy cazador y pescador. Siempre al parecer desocupado; persona
afable, correcta en sus expresiones, de vestir impecable, muy pulcro, de fina
oratoria y educado trato para con todo el mundo. Asiduo compareciente mañana y
tarde, en los más granados ambientes tertulianos de caza y pesca continental
que por aquella época se... Continuar leyendo