
Es
esta, una propuesta sin más explicación, que ha hecho un grupo
político en estos días de campaña publicitaria, cara a unas
elecciones, que permita dar cobertura legal, a la venta de un
producto conceptuado en grado de excelencia, en cuanto se refiere a
su materia prima, en condiciones higiénicas y saludables, como es la
carne de especies silvestres, provenientes de aprovechamientos
cinegeticos sostenibles, criadas y desarrolladas en plena libertad en
el espacio medioambiental asturiano, al albur y amparo de todo lo que
la naturaleza salvaje les pueda ofrecer para alimentarse.
Hasta
aquí, nada que objetar sobre la utilidad que representaría en los
mercados asturianos relacionados con estos efectos, una novedad de
estas características que inevitablemente llegaría a reforzar sus
ingresos. Es costumbre arraigada en países del centro de Europa,
(Alemania, Francia y Bélgica en este orden) el uso muy extendido el
consumo generalizado de este tipo de carnes, en buena medida, como
prevalencia de las procedentes de animales domésticos. España, se
posiciona como un importante exportador de canales de venados,
jabalíes, etc, hacia lonjas emergentes de este producto proteínico
tan saludable de la U.E.,.
No
obstante se deben hacer consideraciones de aspectos significativos de
lo que resulta la crianza en granja de unos animales de
características cinegeticas, que se producen en la llamada caza
comercial intensiva (un sucedáneo de la ancestral), en muchos casos
sometidos a permanente estancia en establos, alimentados con pienso
artificial, en espera de ser trasladados y posterior suelta en un
espacio natural vallado para sin posibilidades de escape en pos de
su supervivencia y libertad, donde, sin remisión, son abatidos por
las armas de fuego de unos individuos que se conceptúan cazadores,
pero a los que no les consta dispongan en sus fueros interiores la
tenencia de la etica necesaria que demando el deporte de la caza.
Ello
quiere decirse que, aquí en Asturias, estos condicionantes que
desvirtúan, por un lado el hecho tradicional del buen ejercicio de
la caza, y, por otro, en cuanto a calidad se refiere, del producto
autóctono puesto a la venta, aún no se dan. La carne de caza
silvestre, debido a su alimentación natural, y los desplazamientos
frecuentes que hace de grandes y duros recorridos, me parece de una
contextura mas fuerte en su sabor y en lo compacto de su carne, en
relación a la artificial, blanda y de sabor suave (esa es mi
apreciación (Ya se sabe que para gustos no hay nada escrito), que
quizás sea la causa que le facilite ganar enteros para un consumo
que crece. Lo cual quiere decir, no estaría de más, que será muy
necesario y razonable el concederle la Demonimación de Origen, dados
los aspectos garantía sanitaria, de de calidad fiable al paladar y
textura que se producen al consumirla.
De
llevarse a efecto la comercialización de la carne de Caza Mayor que
se abata en territorio asturiano, muchas cosas tendrán que
modelarse, y, otras, que serían de nueva creación. Sería dar un
vuelco a todo el sistema, de cuyas consecuencias para el gremio de
los cazadores de economía modesta, no sabemos donde se iría a parar
aunque si intuirlo. Se apuesta por algo muy complejo, muy difícil y
comprometido reconvertir. En primer lugar, no hay salas para
eviscerar y despiezar los animales cobrados, que sería la norma
impuesta. Habría que construirlas, y dotarlas de los medios
necesarios para realizar su función De constituirse estos lugares
sanitarios, requiere de personal técnico contratado, de un
laboratorio de análisis, y un servicio encargado de la limpieza;
agua, luz, tasas municipales, impuestos., etc. ¿Cuantas salas se
necesitarían, si se tiene en cuenta la diversidad de cotos de caza
que hay en Asturias.? Todo ello supondría un costo, imposible de
soportar por las gestoras sociales de nuestra caza.
Quienes la indujeron a
proclamar a esta `política, tal conveniencia, deberían haberle recomendado ser más explicita sobre este asunto. Esta bien que se
pueda vender la carne de caza, pero ¿cuales serán las oportunas
medidas que se tomarán y cuales las derivas, caso de que este
supuesto se produzca, sin perjuicio alguno para el cazador de menor
poder adquisitivo? De esto no se ha dicho nada. Y, es que, queremos
saber.
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