
Se
puede afirmar que, el efecto desfavorable acumulado contra la caza ha
sido considerable. Es un hecho cierto que se encuentran muy
perjudicados los conceptos de la verdad sobre su función a resultas
de discursos de orientación dogmática cargados de intoxicación y
propaganda engañosa sustentados por personas o grupos a quienes les
puede su ideología, tendentes a distorsionar los analisis socio
culturales y económicos buscando moldear a su favor la conciencia
colectiva de la opinión ciudadana. Estas cosas conviene repetirlas
cuantas veces sea necesario, no importa ser reiterativo
Para
tal fin, previamente han logrado crear una atmósfera de pura
conflictividad con la caza. Con esta disposición van camino de
convertir en realidad su afán.. Para ello han contado con la valiosa
colaboración de un fuerte aparato mediático, a quien han sabido
ganar su confianza. En definitiva: se han movilizado con mayor y
mejor actitud y aptitud que nosotros los cazadores. En las actúales
condiciones de seguir como siempre, será misión harto difícil para
la cinegética, por no decir inalcanzable, recuperar la posición
ganada de la confianza social que tenía antes.
El
ambiente de impopularidad manifiesta y la intolerancia politica e
ideológica que viene padeciendo la caza, es la consecuencia directa
de haber contemporizado en grado sumo por personajes del sector con
mas sombras que luces, con el problema mas peliagudo que los
cazadores teníamos planteado, Bien está ahora que, desde
organizaciones o fundaciones del sector se activen iniciativas; se
trabaje con la esperanza puesta en llegar a tiempo de evitar la
debacle que, de no remediarlo, se nos avecina, en pos de “defender
la libertad de los españoles para poder cazar.” Interesa
sobremanera especial promover políticas educativas a fin de que
laciudadanaía obtenga información fidedigna sobre lo que es y
representa la caza tradicional y deportiva. Se trata, ni más ni
menos, de recuperar el espacio perdido en la sociedad, que no es
poco.